Un Breve Vistazo a las Afirmaciones del Pacto Evangélico
La Iglesia del Pacto Evangélico busca formar y nutrir comunidades que estén profundamente comprometidas con Cristo Jesús y apasionadamente involucradas a la misión de Cristo en el mundo. El propósito de las Afirmaciones del Pacto es poner en claro los valores y principios que han guiado a la Iglesia del Pacto Evangélico desde su fundación en 1885.
La Iglesia del Pacto Evangélico tiene sus raíces en el cristianismo histórico, en la Reforma Protestante, en la instrucción bíblica de la Iglesia Luterana de Suecia y en el gran avivamiento espiritual de los siglos XVIII y XIX. Estas influencias, junto con los más recientes movimientos de avivamiento en Norte América continúan dando forma a su desarrollo y a sus características distintivas. La Iglesia del Pacto Evangélico está comprometida a cruzar barreras de raza, etnicidad, cultura, género, edad y estatus social.
Nuestro Lugar en la Iglesia Alrededor del Mundo
Somos una Iglesia Apostólica
Confesamos a Jesucristo y la fe de los apóstoles según el registro de la Sagradas Escrituras. Creemos que la autoridad de la Biblia es suprema en todos los asuntos de fe, doctrina y conducta y es digna de confianza. “¿Dónde está escrito?” Era y es la piedra de toque de la iglesia del Pacto en toda discusión relacionada con la fe y la práctica.
Somos una Iglesia Católica
La Palabra Católica significa literalmente universal. En el sentido de que somos parte de la Iglesia universal que ha existido desde los días de los primeros seguidores de Cristo, una comunidad que está viva hoy y lo seguirá siendo hasta el regreso de Cristo.
Somos una Iglesia Reformada
Nos vemos ubicados en la corriente principal que se generó con la Reforma Protestante en el siglo XVI. Especialmente importante es la creencia que somos salvos sólo por la gracia de Dios, sólo por fe, no por ninguna obra que podamos hacer. La Iglesia del Pacto también está formada por el Pietismo, un movimiento de renovación que se originó en el siglo XVII en Europa y enfatizó la necesidad de una vida personal en Cristo, la dependencia del Espíritu Santo y el llamado al servicio en el mundo.
Somos una Iglesia Evangélica
Una serie de despertamientos religiosos floreció en Europa y Norte América durante el siglo XIX, trayendo consigo la semilla para el primer crecimiento de la Iglesia del Pacto con nuestra pasión por la misión. Los evangélicos han sido históricamente caracterizados por la fuerte insistencia en la autoridad de la Biblia, la absoluta necesidad del nuevo nacimiento, el mandato de Cristo a evangelizar al mundo, la necesidad continua de educación y formación en un contexto cristiano, y la responsabilidad por hacer actos de benevolencia y avanzar la justicia social.
NUESTRA IDENTIDAD Y LLAMADO A SERVIR A CRISTO EN EL MUNDO…
Para las personas de la Iglesia del Pacto, nuestras creencias esenciales están resumidas en lo que llamamos Las Afirmaciones del Pacto:
Afirmamos la centralidad de la Palabra de Dios
La Sagrada Escritura, el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento, es la Palabra de Dios y la única regla perfecta de fe, doctrina y conducta. El poder dinámico y transformador de la Palabra de Dios es lo que dirige a la iglesia y la vida de cada cristiano. Esta dependencia en la Biblia nos lleva a afirmar tanto a mujeres como a hombres a ser ministros ordenados y a servir en todo nivel de liderazgo. Es la razón por la que intencionalmente buscamos la diversidad étnica en nuestra iglesia y es la motivación detrás de todo acto de compasión, misericordia y justicia.
Afirmamos la necesidad del Nuevo Nacimiento
El apóstol Pablo escribió: “Si alguno está en Cristo, nueva criatura es” (2Corintios 5:17 RV). El nuevo nacimiento en Cristo significa rendir nuestras vidas a Él, recibiendo perdón, aceptación y vida eterna. Significa vivir en Cristo, esta vida tiene las cualidades de amor y rectitud, así como de gozo y paz. El nuevo nacimiento, sin embargo, es solo el comienzo de la vida cristiana. Crecer hacia la madurez en Cristo es un proceso, que toma toda la vida tanto para individuos como para las comunidades de creyentes. Dios es quien nos forma y transforma -es por medio de la gente transformada por Cristo que Dios transforma al mundo.
Afirmamos el compromiso a la misión integral de la iglesia
Los primeros cristianos de la Iglesia Pacto fueron conocidos como:”Amigos de las Misiones”, gente que había pactado con el propósito de trabajar juntos en la misión común tanto cerca como lejos. Ellos tanto como nosotros entendemos que el trabajo de misionero incluye el evangelismo, la formación cristiana así como los ministerios de compasión, misericordia y justicia. Seguimos los dos llamados centrales de Cristo. La Gran Comisión que nos envía a todo el mundo a hacer discípulos y el Gran Mandamiento que nos llama a amar al Señor nuestro Dios y a nuestro prójimo como a nosotros mismos.
Afirmamos a la Iglesia como una comunidad de creyentes
La membresía en la Iglesia del Pacto Evangélico se obtiene por confesar una fe personal en Jesucristo como Salvador y está abierta a todos los creyentes. Observamos el bautismo y la Santa Cena como los sacramentos ordenados por el Señor Jesús. Creemos en el sacerdocio de todos los creyentes –eso significa que todos compartimos el ministerio de la Iglesia. Reconocemos que Dios llama ciertos hombres y mujeres para ser apartados como siervos de la Palabra, de los sacramentos y del servicio. La Iglesia no es simplemente una institución, organización, o edificio. Es un compañerismo de creyentes llenos de gracia de Dios quienes participan en la vida y misión de Jesucristo. Es una familia con igualdad, como lo enseña el Nuevo Testamento, que dentro de la comunidad cristiana ya no hay judío ni griego, esclavo ni libre, varón ni mujer, sino que todos somos uno en Cristo Jesús (Gálatas3:28).
Afirmamos una dependencia consciente del Espíritu Santo
La Iglesia del Pacto afirma al Espíritu Santo como la tercera persona de la Trinidad, confesando un solo Dios como Padre, Hijo y Espíritu Santo. El Nuevo Testamento afirma que el Espíritu Santo trabaja tanto en los individuos como entre los individuos. Creemos que es obra del Espíritu Santo poner en el corazón humano el deseo de volverse a Cristo y nos asegura que Cristo mora en nosotros. Es el Espíritu Santo quien nos permite ser obedientes a Cristo y nos conforma a Su imagen y es quien nos capacita a continuar con la misión de Cristo en el mundo. Es el Espíritu Santo que otorga dones espirituales a los creyentes y nos une como el mismo cuerpo de Cristo.
Afirmamos la realidad de la libertad en Cristo
EL apóstol Pablo escribió:”en la libertad con que Cristo nos hizo libres” (Gálatas5:1 RV). Esta libertad es un don de Dios en Cristo, y se manifiesta a través de una correcta relación con Dios y con los demás. Esta libertad no es para auto-indulgencia, sino para servir a la comunidad y al mundo movidos por el amor de Dios. Según Pablo, estamos libres del poder de esas cosas que nos dividen. Unidos en Cristo, se han ofrecido unos a otros la libertad teológica y personal cuando los datos históricos y bíblicos parecen permitir una variedad de interpretaciones de la voluntad y los propósitos de Dios. La Iglesia del Pacto se enfoca en lo que une a los seguidores de Jesucristo antes que en lo que los separa.
CONCLUSION
La Iglesia del Pacto Evangélico es una Iglesia peregrina. Hasta que Cristo regrese, continuaremos adorando, trabajando y dando testimonio, con la finalidad de que toda la tierra pueda oír su voz y conocer de su amor, y experimentar el gozo de Dios. Si quieres aprender más acerca de la Iglesia del Pacto Evangélico, pregunta a tu pastor por una versión más extensa de las Afirmaciones del Pacto o visita nuestra página web www.covchurch.org para más información.














